La escasez de aviones en Rusia está frenando la demanda de viajes, esto sucede pese a que la guerra entre dicho país y Ucrania impulsó los vuelos por una larga temporada, informó la agencia informativa Reuters.
Con la mayor parte del espacio aéreo europeo cerrado a las aerolíneas rusas, la mayor parte del tráfico se ha trasladado a las rutas nacionales, según muestran los datos del organismo de control de la aviación civil de Rusia, Rosaviatsia.
Los viajes internacionales se han centrado en países que no han impuesto sanciones a Moscú, como Turquía, los países exsoviéticos y los Emiratos Árabes Unidos. Egipto, Tailandia y China también han ganado popularidad en comparación con los niveles previos a la pandemia.
En cambio, el número de pasajeros que vuelan a Europa ha disminuido a unos pocos cientos de miles desde casi 10 millones en 2019, según los datos.
No obstante, 80% de la flota de Rusia es de fabricación extranjera, según muestran los datos del proveedor de inteligencia de aviación suizo ch-aviation. Airbus y Boeing representan dos tercios de la flota de 865 aviones de Rusia.
En un principio, su retirada fue aclamada como una victoria para la industria nacional.








