El descarrilamiento de un tren de pasajeros del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec ocurrió el 28 de diciembre de 2025 en las inmediaciones de Nizanda, en el estado de Oaxaca, dejando un saldo preliminar de personas fallecidas y decenas de lesionados, de acuerdo con reportes oficiales y confirmaciones de autoridades federales.
La unidad ferroviaria cubría la ruta entre Salina Cruz y Coatzacoalcos cuando se salió de las vías en una zona de curvas pronunciadas. Algunos vagones se precipitaron por un talud, lo que complicó las labores de rescate y atención a las víctimas.
De manera preliminar, se informó que más de 200 pasajeros viajaban a bordo. Los heridos fueron trasladados a hospitales de la región, mientras que cuerpos de emergencia de Protección Civil, Cruz Roja, Sedena y la Secretaría de Marina —instancia operadora del tren— desplegaron un operativo para auxiliar a los afectados y asegurar la zona.
La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación para determinar las causas del accidente. Entre las líneas que se analizan se encuentran posibles fallas mecánicas, condiciones de la vía y la velocidad de la unidad. Autoridades confirmaron el aseguramiento del registrador de eventos del tren para su análisis pericial.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que el gobierno federal dará acompañamiento médico, legal y administrativo a los heridos y deudos. Asimismo, instruyó a las dependencias involucradas a colaborar plenamente con las investigaciones y revisar los protocolos de seguridad del proyecto ferroviario.
El accidente ha generado cuestionamientos sobre la operación del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, uno de los proyectos estratégicos de infraestructura del país, concebido para impulsar el desarrollo económico del sur-sureste y conectar los océanos Pacífico y Atlántico. Mientras continúan las indagatorias, el servicio en el tramo afectado permanece suspendido de manera indefinida.








