La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la reforma electoral que impulsa su gobierno aún no cuenta con un texto definitivo y se encuentra en proceso de revisión, por lo que será presentada formalmente ante el Congreso de la Unión entre la primera y la segunda semana de febrero.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria subrayó que la iniciativa no busca concentrar poder ni vulnerar la democracia, sino fortalecer la participación ciudadana y mejorar el funcionamiento del sistema electoral. En ese sentido, rechazó las críticas de la oposición que acusan un intento de control político.
Sheinbaum enfatizó que la propuesta no pretende eliminar ni debilitar la autonomía del Instituto Nacional Electoral, y sostuvo que cualquier modificación se hará respetando el marco constitucional y los principios democráticos. Añadió que el objetivo es hacer más eficiente el sistema, revisar el financiamiento de los partidos y fortalecer los mecanismos de representación popular.
La presidenta también adelantó que, una vez presentada la iniciativa, se abrirá un proceso de diálogo y discusión pública con legisladores, especialistas y distintos sectores de la sociedad, a fin de enriquecer el contenido de la reforma antes de su eventual aprobación.
Con estas declaraciones, el Gobierno federal busca desmarcarse de señalamientos de autoritarismo y anticipa que el debate sobre la reforma electoral será uno de los temas centrales de la agenda legislativa en el arranque del próximo periodo ordinario.








