El expríncipe Andrés, duque de York, abandonó una comisaría en el condado de Norfolk luego de permanecer cerca de diez horas bajo custodia policial. La salida se registró durante la noche, sin que el miembro de la familia real británica ofreciera declaraciones a la prensa que aguardaba en el exterior.
De acuerdo con reportes preliminares, la detención se realizó como parte de una investigación en curso. Las autoridades locales no han precisado los cargos ni el estatus jurídico del duque, limitándose a confirmar que fue puesto en libertad tras cumplir con los procedimientos correspondientes.
Hasta el momento, el Palacio de Buckingham no ha emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido. El caso se suma a la serie de controversias que en años recientes han afectado la imagen pública del duque de York, quien dejó de ejercer funciones oficiales dentro de la familia real británica.
Se prevé que en las próximas horas la policía de Norfolk amplíe la información sobre las circunstancias del arresto y las posibles diligencias subsecuentes.







