Washington, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para establecer un arancel del 10 % a la mayoría de las importaciones provenientes de distintos países, en lo que representa un nuevo ajuste a su política comercial.
La medida se produce luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara previamente varios aranceles amplios impulsados por el mandatario, al considerar que excedían las facultades otorgadas bajo legislación de emergencia. Ante ese escenario, la administración recurrió a otra disposición legal en materia comercial para reinstaurar un gravamen general, con carácter temporal.
De acuerdo con información difundida por la Casa Blanca, el arancel entrará en vigor en los próximos días y podrá mantenerse por un periodo limitado mientras se evalúan medidas comerciales adicionales. La disposición contempla excepciones específicas.
Entre las exclusiones destacan los productos que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que mantiene sin cambios una parte sustancial del comercio trilateral en América del Norte. También se prevén excepciones para ciertos bienes estratégicos.
Analistas advierten que el impacto podría reflejarse en cadenas globales de suministro, precios de importación y relaciones comerciales con socios internacionales. La medida refuerza el enfoque proteccionista que ha caracterizado la agenda económica del presidente estadounidense.







