Washington D.C., Estados Unidos — El presidente Donald J. Trump pronunció la noche del martes 24 de febrero de 2026 su mensaje del Estado de la Unión ante una sesión conjunta del Congreso en la Cámara de Representantes del Capitolio, en Washington D.C. La intervención, con una duración de aproximadamente 1 hora y 48 minutos, se registró como el discurso más largo en la historia moderna de este formato constitucional.
Durante su alocución, Trump defendió avances económicos, afirmó que la inflación y el desempleo han tenido mejoras y pidió al Congreso respaldar sus iniciativas fiscales y de comercio exterior. Diversos medios y verificadores de datos señalaron que algunas de las cifras presentadas carecían de respaldo verificable o estaban fuera de contexto.
La seguridad fronteriza y la política migratoria ocuparon espacio central en la agenda presentada por el mandatario. Trump insistió en la necesidad de reforzar las medidas de control en la frontera sur y urgió a cambios legislativos para endurecer los requisitos migratorios y de identificación, en un esfuerzo por consolidar apoyo entre los sectores más conservadores de su partido.
El discurso incluyó referencias a política exterior, entre ellas tensiones con Irán, a quien Trump acusó de mantener “ambiciones nucleares”. El presidente afirmó que, aunque prefiere soluciones diplomáticas, mantendrá presión sobre Teherán para evitar el desarrollo de armamento nuclear.
La respuesta dentro del Capitolio fue profundamente divisiva. Legisladores republicanos aplaudieron las propuestas y posiciones expresadas, mientras que congresistas demócratas optaron por no aplaudir en segmentos clave y criticaron lo que calificaron como datos “engañosos” o “sesgados”. El contraste evidenció la persistente polarización política que caracteriza al Congreso estadounidense.
El mensaje del Estado de la Unión se produce en un contexto de retos económicos, debates legislativos intensos y un calendario electoral que se aproxima a las elecciones de medio término en noviembre. Analistas políticos observan que la retórica y las propuestas de Trump buscan consolidar la base de su partido, al tiempo que plantea un escenario complicado para la oposición de cara a los comicios.








