Irán anunció el nombramiento del clérigo chiita Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de la República Islámica, luego de la muerte de su padre, Ali Khamenei, quien encabezó el sistema político iraní durante más de tres décadas.
La designación fue realizada por la Asamblea de Expertos de Irán, órgano religioso y político encargado constitucionalmente de elegir al líder supremo cuando el cargo queda vacante. El nombramiento se produjo tras varios días en los que un consejo interino asumió temporalmente la conducción del país.
Mojtaba Khamenei, de 56 años, es clérigo formado en los seminarios religiosos de Qom y durante años fue considerado una figura influyente dentro del círculo más cercano al poder en Teherán. Diversos analistas lo señalaban como uno de los principales operadores políticos de su padre y con estrechos vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica, fuerza militar clave en la estructura del régimen.
La sucesión marca un hecho inédito desde la instauración de la República Islámica tras la Revolución Islámica de Irán de 1979, ya que es la primera vez que el liderazgo supremo pasa directamente de padre a hijo, lo que ha generado críticas entre sectores opositores y observadores internacionales que advierten sobre una posible consolidación de un modelo de poder dinástico dentro del sistema político iraní.
El cambio en la cúpula del poder ocurre además en medio de una creciente tensión en Medio Oriente, tras recientes enfrentamientos entre Irán e Israel y el involucramiento indirecto de Estados Unidos en la región, lo que coloca al nuevo líder supremo frente a uno de los escenarios geopolíticos más delicados de los últimos años.







