Fiscales federales de Estados Unidos iniciaron una investigación preliminar contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, por presuntos vínculos con el narcotráfico, de acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales. Las indagatorias estarían a cargo de oficinas del Departamento de Justicia en Nueva York, con apoyo de agencias como la Administración para el Control de Drogas (DEA) y Homeland Security Investigations (HSI).
Según la información disponible, las autoridades estadounidenses buscan determinar si el mandatario colombiano sostuvo contactos con organizaciones criminales o si su campaña presidencial recibió recursos de procedencia ilícita. Hasta el momento, no existen acusaciones formales ni cargos en su contra, y la investigación se mantiene en una fase inicial.
Fuentes citadas en los reportes señalan que Petro no sería el objetivo principal de las indagatorias, sino parte de líneas más amplias relacionadas con redes de narcotráfico internacional. Sin embargo, el caso ha generado atención debido a la relevancia política del presidente colombiano y al impacto potencial en la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos.
El contexto de la investigación se suma a antecedentes recientes en Colombia, donde Nicolás Petro, hijo del mandatario, ha sido señalado por presuntos ingresos irregulares en la campaña presidencial. Aunque el propio presidente ha negado cualquier participación en estos hechos, el tema ha mantenido un alto perfil en la agenda pública.
Por su parte, Gustavo Petro ha rechazado las versiones que lo vinculan con el narcotráfico y ha sostenido que se trata de señalamientos con motivaciones políticas. Hasta ahora, ninguna autoridad estadounidense ha emitido una postura oficial detallada sobre el alcance de la investigación ni sobre posibles acciones legales en curso.








