La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una iniciativa de reforma para endurecer las sanciones por feminicidio, la cual propone penas de hasta 70 años de prisión, la pérdida de la patria potestad y medidas de reparación integral del daño; el proyecto deberá ser analizado y, en su caso, aprobado por el Congreso.
De acuerdo con la propuesta, el incremento en las penas busca homologar criterios a nivel nacional y reducir disparidades en la impartición de justicia entre entidades federativas. El planteamiento incluye agravantes que permitirían aplicar las sanciones más altas en casos donde exista relación entre la víctima y el agresor, antecedentes de violencia o condiciones de extrema violencia.
La iniciativa también contempla la pérdida de los derechos parentales del agresor sobre hijas e hijos de la víctima, lo que implica la cancelación de la custodia, convivencia y cualquier facultad de decisión sobre el bienestar de los menores, con el objetivo de proteger a las víctimas indirectas.
Asimismo, se establece la obligación de garantizar la reparación integral del daño, que incluye indemnización económica a familiares, cobertura de gastos funerarios y apoyo para hijas e hijos de la víctima.
El proyecto forma parte de una estrategia para fortalecer el marco legal en materia de violencia contra las mujeres, mediante el fortalecimiento de la investigación con perspectiva de género, la coordinación entre fiscalías y la atención a víctimas. La iniciativa se encuentra en etapa legislativa y deberá ser discutida por el Congreso antes de su eventual aprobación.







