Elementos de la Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), detuvieron en Nayarit a Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, identificado como ex jefe de seguridad de Rubén Oseguera Cervantes. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que el operativo fue planeado, desarrollado y ejecutado por Fuerzas Especiales de la Marina.
De acuerdo con el gabinete de seguridad, la captura se logró tras 19 meses de trabajos de inteligencia de campo y gabinete, así como intercambio de información con agencias estadounidenses, lo que permitió ubicar al objetivo en inmediaciones de la comunidad de El Mirador, en Nayarit. Flores Silva cuenta con una orden de extradición solicitada por Estados Unidos por asociación delictuosa contra la salud y portación de arma de fuego, además de una orden de reaprehensión en México, emitida en 2024, por el delito de homicidio.
Las autoridades lo identifican como líder regional del Cártel de Jalisco Nueva Generación en Nayarit, responsable de coordinar la producción y trasiego de drogas en la región. Según información oficial, controlaba laboratorios de metanfetamina, pistas clandestinas y una red logística integrada por avionetas, camiones de carga y vehículos de pasajeros para el traslado de cocaína, heroína y otros narcóticos desde Centroamérica hacia México y posteriormente a Estados Unidos.
En mayo de 2025, la Drug Enforcement Administration emitió una alerta internacional y ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por información que condujera a su captura. Un mes después, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro lo sancionó como narcotraficante significativo bajo la Ley Kingpin y lo designó como Terrorista Global especialmente designado, lo que implicó el bloqueo de sus bienes en territorio estadounidense y la prohibición de transacciones con ciudadanos de ese país.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo identificó como uno de los principales comandantes regionales del CJNG, con control de amplias zonas en la costa del Pacífico, particularmente en Nayarit, además de operar rutas de tráfico hacia estados como California, Texas, Illinois, Georgia, Washington y Virginia. También se le atribuye el envío de “grandes cantidades de opioides y cocaína” hacia territorio estadounidense.
Registros oficiales refieren que Flores Silva cumplió previamente una condena de cinco años en Estados Unidos por tráfico de narcóticos. En México fue detenido en 2016 por su presunta participación en una emboscada contra policías en Soyatlán, Jalisco, ocurrida en 2015, aunque posteriormente recuperó su libertad tras litigar sus cargos.
García Harfuch reconoció la labor de los elementos de la Marina, al destacar su “valentía, disciplina y compromiso” durante la operación, y señaló que las autoridades continuarán informando sobre el desarrollo del caso.








