La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la entrega voluntaria de ex funcionarios de Sinaloa a autoridades de Estados Unidos no representa un riesgo para México ni para su gobierno, luego de que ex integrantes de la administración estatal fueran puestos bajo custodia estadounidense en medio de investigaciones relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal sostuvo que las instituciones mexicanas mantienen coordinación con las autoridades de Estados Unidos a través de los mecanismos de cooperación internacional existentes y reiteró que su administración no encubrirá a ninguna persona involucrada en actos ilícitos.
Las declaraciones de Sheinbaum ocurren tras conocerse que Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, y Enrique Díaz Vega, ex secretario de Administración y Finanzas del estado, ingresaron a territorio estadounidense y quedaron bajo custodia de autoridades de ese país, en medio de investigaciones relacionadas con presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
La presidenta señaló que estos casos corresponden a procesos individuales y rechazó que las investigaciones puedan comprometer políticamente al movimiento de Morena o afectar la estabilidad del país. También insistió en que cualquier acusación debe sustentarse con pruebas y en el marco del debido proceso.
En días recientes, el Gobierno de México confirmó que mantiene comunicación institucional con autoridades estadounidenses a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Gabinete de Seguridad, luego de que se conociera la situación jurídica de los ex funcionarios sinaloenses.
Sheinbaum reiteró además que su administración mantendrá la política de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero bajo principios de respeto a la soberanía nacional y sin subordinación frente a gobiernos extranjeros.








