La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) rechazó las acusaciones sobre un supuesto segundo salario recibido por su presidente, Gianni Infantino, a través de una empresa vinculada con la organización de la Copa Mundial de 2026. El organismo aseguró que cumple con sus obligaciones de transparencia financiera y negó haber ocultado información relacionada con las remuneraciones de su máximo dirigente.
La respuesta surgió después de una publicación del diario británico The Times, que reportó que Infantino habría recibido pagos adicionales a su sueldo habitual mediante la entidad estadounidense encargada de organizar el Mundial de 2026. La información generó cuestionamientos sobre la manera en que se registraron esas cantidades y si debieron aparecer en los informes financieros públicos de la federación.
De acuerdo con el reporte periodístico, los documentos financieros correspondientes a 2024 reflejarían un pago adicional de aproximadamente 1.76 millones de dólares procedente de FWC2026 US Inc., empresa creada para gestionar aspectos relacionados con la organización del torneo. Según The Times, esos recursos no aparecían en el informe anual de remuneraciones publicado por la FIFA.
Ante estos señalamientos, un portavoz de la organización negó que se trate de un segundo salario y sostuvo que la federación satisface los requisitos de información correspondientes a las compensaciones de su presidente. También afirmó que las cuentas de la institución son sometidas a auditorías independientes y que sus declaraciones financieras se ajustan a las normas fiscales aplicables en Suiza, Estados Unidos y otros países.
La FIFA agregó que la remuneración anual de Infantino y las prestaciones contempladas en su contrato son determinadas por un Subcomité de Remuneraciones independiente. Este órgano tiene la responsabilidad de establecer las condiciones económicas correspondientes al cargo, mientras que la organización defiende que sus procedimientos cumplen con las disposiciones vigentes.
Sin embargo, las revelaciones de The Times también provocaron cuestionamientos sobre los estatutos de la FIFA, que contemplan la publicación de las remuneraciones individuales de sus principales dirigentes. Miguel Maduro, antiguo responsable del comité de gobernanza del organismo, consideró que los pagos adicionales señalados merecen una revisión independiente para determinar si existió alguna falta de transparencia.
La controversia vuelve a colocar bajo escrutinio la gestión financiera de la FIFA y el liderazgo de Infantino, quien asumió la presidencia en 2016. Por ahora, la institución mantiene su postura de que no existe un segundo salario oculto, mientras las diferencias entre su explicación y las revelaciones periodísticas mantienen abierto el debate sobre la transparencia de los recursos relacionados con el Mundial de 2026.





