Desde que, a finales de 2011 a Cherán, comunidad indígena de Michoacán, se le otorgó el derecho de regirse bajo usos y costumbres, uno de sus principales objetivos de autogobierno es la defensa de sus recursos naturales, bosques y agua de los que pretendía apropiarse grupos delictivos
«Aquí pasaban como si fueran dueños del pueblo gente de esos talamontes, yo me uní al levantamiento, nosotros no dormimos como unos dos o tres meses o poco más. Nos poníamos en las esquinas en la vigilancia y en cada esquina había fogatas, a cuidar que no volvieran a entrar los talamontes”, dijo Heriberto Hurtado, habitante de Cherán.
Se estima que Cherán perdió una superficie boscosa de alrededor de ocho mil hectáreas que fueron devastadas por el crimen organizado, áreas que de manera paulatina han sido reforestadas por la propia comunidad. En la actualidad tratan de mantener un cuidado de sus recursos como el agua.
«El agua nosotros la cuidamos porque sabemos que la necesitamos y como ya es grande la comunidad somos muchos habitantes pues si nos hace falta”
La distribución del agua es de manera equitativa por los barrios de Cherán para que los habitantes tengan la oportunidad de cubrir sus necesidades, almacenar y cuidarla.
«Yo tengo la fortuna que nada más vivo yo y yo tengo mi aljibe y el agua que utilizo tengo un lavadero que utilizo para lavar trastes y trato de en esa parte ahorrar mucho y cuando lavo la ropa trato de ir clasificando la ropa y en la primera carga se lava ropa clara, blanca, que no está tan sucia. Saco la ropa y ahí meto la que está más sucia y al final la que está más sucia y una misma carga la utilizo para tres; la saco de la lavadora y la ocupo para unas plantas”, relató Guadalupe Rodríguez, una vecina.








