La ciencia logró reconstruir la cara de una mujer Neandertal, conocida como Shanidar Z, cuyos restos fueron hallados en un estado fragmentado en una cueva de Irak.
Este descubrimiento, que data de hace 75.000 años, ha sido posible gracias al meticuloso trabajo de un equipo de investigación de la Universidad de Cambridge en Inglaterra, quienes durante seis años han reconstruido su cráneo, previamente dañado por lo que parece haber sido una caída de rocas.
La reconstrucción de Shanidar Z no solo ha revelado detalles sobre su aspecto físico, sino que también ha profundizado nuestro entendimiento de los neandertales, esa especie hermana de los humanos modernos, con quienes compartimos un ancestro común hace entre 700.000 y 300.000 años.
“Las calaveras de los neandertales y los humanos parecen muy diferentes”, explicó la doctora Emma Pomeroy de Cambridge, destacando las marcadas cejas y la falta de barbilla característica de los neandertales. Sin embargo, la reconstrucción facial sugiere que estas diferencias no eran tan extremas en la vida real.
CNN destacó que este hallazgo sugiere una similitud más cercana entre los neandertales y los humanos modernos de lo previamente pensado, lo que puede aportar luz sobre cómo pudo haber ocurrido la mezcla genética entre ambas especies.
De hecho, casi todas las personas vivas hoy día tienen ADN neandertal en su genoma, lo cual es un testamento de nuestra interconexión ancestral.
Shanidar Z representa, según la Universidad de Cambridge, “el individuo mejor conservado encontrado en este siglo”, y su cara ha sido recreada como parte de un documental producido por la BBC, “Secretos de los Neandertales”, presentado en Netflix.








