La obra del artista italiano Maurizio Cattelan que consiste en una banana pegada a una pared con cinta adhesiva.
Subastada recientemente en Sotheby’s de Nueva York por la asombrosa cifra de 6,2 millones de dólares, la pieza ha vuelto a captar la atención mundial gracias a la audaz declaración de su comprador, el empresario Justin Sun.
Fundador de la criptomoneda TRON y reconocido coleccionista de arte digital, Sun ha prometido que consumirá la obra como parte de lo que él describe como “una experiencia artística única”.
El empresario aclaró: “En los próximos días, me comeré la banana como parte de esta experiencia, honrando su lugar tanto en la historia del arte como en la cultura popular”.
Reacciones
La declaración ha generado reacciones polarizadas entre críticos de arte, expertos en economía cultural y diversos usuarios, quienes no dejaron de preguntarse: ¿qué significa realmente comerse una obra de arte?
El miércoles 20 de noviembre, la emblemática casa Sotheby’s se convirtió en escenario de una puja inusitada. La venta de “Comediante”, que debutó originalmente en la feria Art Basel Miami en 2019 con un precio de 120.000 dólares, atrajo a seis postores que elevaron la cifra final a 6.2 millones de dólares, incluidos un millón en tasas de subasta.
David Galperin, jefe de arte contemporáneo en Sotheby’s, explicó el concepto detrás de la obra: “Lo que uno compra con “Comediante” no es la banana en sí, sino un certificado de autenticidad que permite reproducir la obra bajo las condiciones establecidas por el artista”.
Fuente: Infobae








