Klacno es uno de los «pueblos con osos» de Eslovaquia, aunque está situado a menos de cuatrocientos metros sobre el nivel del mar. Y es que el hábitat natural del oso pardo eslovaco son las zonas forestales de los elevados montes Tatras. Los animales están protegidos y sólo se les puede matar en casos excepcionales.
En Eslovaquia se suceden los ataques contra las personas. A mediados de marzo de 2024, un joven oso corrió por las calles de un pueblo de treinta mil habitantes al pie de los montes Tatras. Atacó a cinco personas, aunque sólo sufrieron heridas leves. Después de dos semanas de búsqueda, se dice que los cazadores dispararon al oso.
Esta primavera se han producido varios ataques de osos, sobre todo en zonas salvajes y montañosas, pero a veces también en rutas de senderismo señalizadas. Una excursionista de 31 años falleció al caerse de una roca cuando huía de uno de ellos.
En Rumania, el país con más osos de Europa, también hay cada vez más problemas con estos animales.
El año pasado, el tema de los osos jugó un papel importante en la campaña electoral. A finales de abril de 2024, el Parlamento comenzó a debatir una enmienda del Ministerio de Medio Ambiente para facilitar la caza de osos con «comportamiento problemático” en Eslovaquia.
«La enmienda no otorga un permiso general para cazar osos. El oso sigue estando estrictamente protegido», dice Tomas Taraba, ministro de Medio Ambiente del Partido Nacional Eslovaco (SNS).








