La revista The Atlantic publicó mensajes filtrados de un chat de Signal en el que altos funcionarios militares y de inteligencia discutían planes “secretos” de ataque contra los rebeldes hutíes en Yemen. La información se dio a conocer en medio de críticas por parte de miembros de la administración Trump hacia la publicación y su editor en jefe, Jeffrey Goldberg.
El incidente se produjo luego de que participantes del chat aseguraran que los mensajes no contenían información clasificada, lo que llevó a Goldberg y Shane Harris a afirmar que la publicación permitiría al público evaluar los textos por sí mismo. La divulgación se dio en un contexto en el que se busca esclarecer el manejo de información sensible por parte de altos asesores.
Según la información revelada, The Atlantic recibió los textos dos horas antes del inicio previsto del bombardeo de posiciones hutíes, lo que habría puesto en riesgo a pilotos y otro personal militar al conocerse detalles críticos sobre el despegue de los aviones hacia Yemen. Esta cercanía temporal incrementa la preocupación sobre la seguridad operativa en momentos decisivos.
La Casa Blanca calificó la filtración de “engaño” y sostuvo que la revista había sobrevalorado la importancia de los mensajes, mientras que el Consejo de Seguridad Nacional confirmó la autenticidad del texto. Además, el vicepresidente indicó que la magnitud de la revelación fue exagerada, en medio de esfuerzos por minimizar la crisis.
Medios estadounidenses informaron que los detalles de las operaciones se compartieron accidentalmente en un chat de Signal, utilizado frecuentemente por funcionarios y periodistas para mantener conversaciones privadas. Durante el incidente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, difundió los documentos en un grupo privado y, por error, se añadió a Jeffrey Goldberg, quien tuvo acceso a información sobre ataques a posiciones estratégicas en Saná y Hodeidah.
Las operaciones militares estadounidenses en Yemen tenían como objetivo neutralizar la capacidad de los hutíes para lanzar misiles contra embarcaciones en el Mar Rojo, en una región estratégica para el comercio global. La filtración ha impulsado una investigación por parte del Departamento de Justicia para determinar el origen del error y los involucrados, mientras analistas advierten sobre el potencial impacto en futuras estrategias y la seguridad de las tropas en Medio Oriente.








