El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Venezuela destinará los recursos provenientes de un “nuevo acuerdo petrolero” a la compra exclusiva de productos fabricados en territorio estadounidense. De acuerdo con el mandatario, esta inversión estará enfocada principalmente en alimentos, medicinas y equipo médico, con el objetivo —según sus palabras— de atender necesidades básicas de la población venezolana y fortalecer la relación económica bilateral.
El anuncio fue difundido por Trump a través de sus canales oficiales, donde aseguró que el esquema contempla que los ingresos derivados de la explotación y venta del petróleo venezolano se utilicen para adquirir bienes producidos en Estados Unidos. El presidente estadounidense afirmó que este mecanismo permitirá garantizar el suministro de insumos esenciales, al tiempo que impulsa a la industria y al sector productivo de su país.
La medida se da en un contexto de alta tensión política y económica en Venezuela, tras los recientes movimientos del gobierno estadounidense respecto al control y administración de los recursos energéticos venezolanos. Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles específicos sobre la duración del acuerdo, los montos involucrados ni los mecanismos de supervisión de las compras anunciadas.
El anuncio ha generado reacciones encontradas en el ámbito internacional, mientras se espera un posicionamiento oficial de las autoridades venezolanas y de otros actores regionales ante el alcance político, económico y humanitario de este nuevo planteamiento impulsado desde Washington.








