Washington, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Cuba “está a punto de caer” debido a que ya no recibe petróleo ni apoyo económico de Venezuela, país que durante años fue uno de sus principales proveedores energéticos.
En declaraciones a la prensa, Trump afirmó que el gobierno cubano dependía en gran medida del suministro de crudo venezolano y de los recursos financieros asociados, por lo que la interrupción de esos envíos habría colocado a la isla en una situación económica crítica. Según el mandatario estadounidense, la falta de combustible impacta directamente en la capacidad del gobierno de Cuba para sostener su economía y los servicios básicos.
Las declaraciones se dan en un contexto regional marcado por cambios políticos y económicos en Venezuela, cuyo apoyo energético ha sido clave para La Habana durante las últimas décadas. Analistas señalan que la reducción del suministro petrolero ha agravado los problemas estructurales de la economía cubana, como la escasez de combustible, los apagones y las dificultades para el transporte y la industria.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una respuesta oficial directa a las afirmaciones de Trump; sin embargo, en ocasiones anteriores ha rechazado este tipo de declaraciones, señalando que forman parte de una estrategia de presión política por parte de Estados Unidos.
Las palabras del presidente estadounidense han generado atención internacional, en medio del debate sobre la situación energética de Cuba y el impacto que tienen los cambios en el apoyo externo sobre la estabilidad económica y social de la isla.








