El presidente de Donald Trump anunció que su administración cortará la relación comercial con España, luego de que el gobierno español rechazara permitir el uso de bases militares en su territorio para apoyar operaciones estadounidenses en el conflicto con Irán. El mandatario calificó a España como un “socio terrible” y afirmó que instruyó al secretario del Tesoro a suspender los intercambios comerciales bilaterales.
El anuncio se dio durante un encuentro en la Casa Blanca con el canciller alemán Friedrich Merz, en medio de la escalada de tensiones en Oriente Medio tras ataques estadounidenses contra infraestructura iraní. Trump sostuvo que la negativa española afecta la cooperación estratégica y advirtió que su gobierno “no necesita nada” de Madrid en materia comercial.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió la decisión de no autorizar el uso de las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para operaciones relacionadas con la ofensiva contra Irán. El Ejecutivo español argumentó que la intervención carece de respaldo jurídico internacional suficiente y reiteró su postura a favor de una solución diplomática.
La posible ruptura comercial abre un nuevo frente de tensión entre Estados Unidos y uno de sus principales socios dentro de la Unión Europea. Analistas advierten que, de concretarse la medida, podría impactar sectores estratégicos como energía, defensa, agroindustria y servicios financieros, en un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y el aumento de sanciones y represalias económicas.








