La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, rechazó públicamente los señalamientos incluidos en el libro Ni venganza ni perdón, del exconsejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer Ibarra, y exigió que se presenten pruebas sobre las acusaciones difundidas en la obra.
Durante declaraciones a medios, la mandataria capitalina afirmó que no acepta las imputaciones y sostuvo que se trata de afirmaciones falsas que buscan afectar la imagen de integrantes del movimiento político al que pertenece. Brugada reiteró que los señalamientos carecen de sustento y subrayó que corresponde a quien los formula presentar evidencia.
El libro ha generado polémica por incluir acusaciones relacionadas con presuntos vínculos de funcionarios con el empresario Sergio Carmona y supuestas gestiones para obtener financiamiento político. Entre los mencionados se encuentra el coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, quien previamente negó los señalamientos y rechazó cualquier relación con actividades ilícitas.
Las reacciones dentro del oficialismo se han extendido tras la publicación. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cuestionó la credibilidad del contenido del libro y expresó respaldo a los funcionarios aludidos.
La controversia ha abierto un nuevo debate político por las acusaciones planteadas en la obra y las respuestas de las figuras señaladas, quienes han negado los señalamientos y solicitado pruebas que sustenten las afirmaciones.








