Washington 05 enero 2026. El gobierno de Venezuela condenó ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el presunto “secuestro” del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y exigió su liberación inmediata, así como su retorno seguro al país. Asimismo, demandó al gobierno de Estados Unidos el respeto pleno de las inmunidades del mandatario venezolano.
Durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad, el representante permanente de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, exhortó a los 15 miembros del organismo —cinco permanentes y diez no permanentes— a “asumir plenamente su responsabilidad y actuar conforme al mandato que les confiere la Carta de las Naciones Unidas”.
“Solicitamos, en primer lugar, que se exija al gobierno de Estados Unidos el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela, y que se condene de manera clara e inequívoca el uso de la fuerza”, señaló Moncada.
El diplomático venezolano pidió además que se reafirme el principio de no adquisición de territorio ni de recursos mediante la fuerza, y que se adopten medidas orientadas a la desescalada del conflicto, la protección de la población civil y el restablecimiento del derecho internacional.
En respuesta, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, defendió las acciones ordenadas por el presidente Donald Trump en Venezuela y aseguró que no existe un intento de cambio de régimen ni una ocupación militar.
“Se trató de una operación policial para proceder con acusaciones legítimas que han existido durante décadas. Estados Unidos arrestó a un narcotraficante que ahora será juzgado en nuestro país, conforme al estado de derecho, por los crímenes cometidos contra nuestro pueblo durante los últimos 15 años”, afirmó.
No obstante, los representantes de Rusia y China, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad, condenaron enérgicamente la intervención estadounidense y exigieron la liberación inmediata de Maduro y de su esposa de la custodia estadunidense.
“No hay, ni puede haber, justificación alguna para los crímenes cínicamente perpetrados por Estados Unidos contra Venezuela”, declaró Vasily Nebenzya, embajador ruso ante la ONU. “La captura y deportación de Maduro violó todas las normas internacionales y presagia el regreso a una era de anarquía y dominación estadounidense por la fuerza”, añadió.
Por su parte, Sun Lei, encargado de negocios interino de la Misión Permanente de China, sostuvo que “ningún país puede actuar como policía del mundo ni pretender ser juez internacional”, y reiteró el respaldo de su país al gobierno y al pueblo venezolanos en la defensa de su soberanía.
En calidad de país invitado, conforme al artículo 31 de la Carta de la ONU, el representante de México ante el organismo, Héctor Vasconcelos, refrendó la postura de su gobierno de condenar la agresión militar del pasado 3 de enero contra objetivos en territorio venezolano, al considerar que constituye una violación al artículo segundo de la Carta de las Naciones Unidas.
“Estas acciones no deben permitirse, pues representan un severo golpe al multilateralismo y al sistema internacional. No podemos pasar por alto que esta sesión del Consejo se haya celebrado hasta ahora, pese a que enfrentamos una situación grave que pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales”, concluyó.








