El gobierno de Estados Unidos confirmó que el cierre temporal del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, se debió a la incursión de drones presuntamente operados por cárteles mexicanos que penetraron el espacio aéreo estadounidense. La Administración Federal de Aviación (FAA) suspendió las operaciones aéreas por motivos de seguridad mientras autoridades federales evaluaban la amenaza.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, informó que la respuesta incluyó la intervención de agencias federales y del Departamento de Defensa, que lograron neutralizar los drones. Las autoridades señalaron que la amenaza fue controlada y que no existe riesgo para la aviación comercial, aunque no se reveló el número de aeronaves no tripuladas involucradas ni los métodos utilizados para inutilizarlas.
Durante la restricción, se prohibieron vuelos comerciales, privados y de carga en un radio aproximado de 16 kilómetros alrededor del aeropuerto, lo que provocó cancelaciones y retrasos de aerolíneas como American Airlines, Delta, United y Southwest. Tras la intervención, las operaciones aéreas se reanudaron con normalidad.
El cierre generó críticas de autoridades locales por la falta de aviso previo. La congresista Veronica Escobar cuestionó la comunicación del gobierno federal y señaló que no se informó oportunamente a la comunidad sobre la situación.
El incidente ocurre en una de las zonas fronterizas más transitadas entre Estados Unidos y México, y se suma a las preocupaciones de seguridad relacionadas con el uso de drones por parte del crimen organizado en la región.








