La IndyCar anunció su regreso a Europa después de dos décadas sin competir en el continente, con una carrera programada para julio de 2027 en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en España. El anuncio representa un paso importante para la expansión internacional de la categoría estadounidense y tendrá como uno de sus principales atractivos al piloto español Alex Palou, quien podrá competir frente a sus aficionados en una pista cercana a su ciudad natal.
El Gran Premio de Barcelona se disputará el domingo 18 de julio de 2027, como parte de la segunda fase del calendario de la temporada. La incorporación de esta competencia responde a un acuerdo plurianual entre los organizadores del campeonato y los responsables del circuito, con la intención de establecer una cita de referencia para el automovilismo internacional.
La última ocasión en que la categoría compitió en territorio europeo fue en 2007, cuando la entonces Champ Car World Series visitó el circuito de Assen, en Países Bajos. Además, la prueba española marcará el regreso de IndyCar a una sede fuera de Norteamérica desde 2013, año en que James Hinchcliffe ganó la carrera celebrada en las calles de São Paulo, Brasil.
Alex Palou será uno de los protagonistas de la jornada. El piloto catalán, quien ha conquistado cinco campeonatos de IndyCar y las 500 Millas de Indianápolis, tendrá la oportunidad de mostrar su talento ante el público de su región. Su trayectoria reciente lo ha consolidado como una de las figuras más destacadas de la categoría y su presencia podría impulsar el interés de los aficionados españoles por la competencia.
El propio Palou manifestó su entusiasmo por la posibilidad de correr en Barcelona con el equipo Chip Ganassi Racing. Para el piloto, la carrera representa una oportunidad especial, ya que podrá competir en casa dentro de una categoría en la que ha conseguido algunos de los resultados más importantes de su carrera. También expresó su intención de luchar por la victoria y ofrecer un espectáculo atractivo para quienes acudan al circuito.
La llegada de IndyCar también representa una oportunidad para el Circuit de Barcelona-Catalunya, ubicado en Montmeló y reconocido por albergar importantes competiciones internacionales, entre ellas la Fórmula 1 y MotoGP. La nueva cita contribuirá a diversificar su calendario deportivo y atraer a nuevos públicos, además de reforzar la proyección internacional de Barcelona como destino vinculado con el automovilismo.
Con esta incorporación, IndyCar busca ampliar su presencia fuera de Estados Unidos y acercarse a los seguidores europeos. La carrera de 2027 reunirá la tradición de uno de los circuitos más conocidos del continente con el atractivo de una categoría caracterizada por sus competencias cerradas y altas velocidades. Para Palou, además, será la oportunidad de disputar una prueba de su campeonato en casa y buscar un triunfo ante su afición.





